
Estimados lectores, decidí abrir esta aventura literaria wanna be escribiendo sobre “el final”. Hay quien dice que es mejor iniciar por el principio, con lo redundante que esto suene per se (incluyo un ‘Sic’ dedicado especialmente para Viri) pero como siempre he sido dizque irreverente, voy a empezar por el final y que mejor que el final de los tiempos.
El lunes pasado aprovechando el puente pre-revolucionario en compañía de dos estimados amigos que llamaremos individuo 1 e individuo 2 vimos la película 2012, film que durante 162 largos y hasta tediosos minutos nos muestra la visión hollywoodense de un futuro cataclismo mundial en el solsticio de invierno de 2012.

El artífice de dicha joyita taquillera es el alemán Roland Emmerich, quien bajo su brazo trae cintas como
10 000 AC,
El día después de mañana,
Godzilla y
El Día de la Independencia, que ya han mostrado en su momento como extraterrestres, lagartijas radioactivas gigantes y súper tormentas pueden hacer de este miserable mundo un lugar más feo para vivir.
Se dice que 2012 será un año de grandes transformaciones, los más radicales auguran una serie de catástrofes que acabarán con la humanidad, lo cual dicho sea de paso no esta del todo mal, si nos apegamos al dicho que reza “todo cambio es mejor”. En México, 2012 será también decisivo al menos políticamente hablando. Podremos ser testigos de bizarras situaciones con personajes caricaturescos rayando en la vulgaridad, encantadores gobernadores con aspiraciones presidenciales, actrices con sueños de primera dama y demás circunstancias que no me cabe duda serán muy divertidos… pero esa… esa es otra historia.
Pero ¿qué sustenta a la fatalista 2012? ¿Acaso las muy cantadas profecías de Nostradamus? o ¿El discurso de falsos profetas que realmente son lobos rapaces, peligrosos y hambrientos, disfrazados de oveja (es palabra del Señor –Sic- jaja) como David Koresh y sus visionudos davidianos?, pues no amables lectores tengo el placer de informarles que en esta ocasión la civilización maya propia de nuestra cultura sirve de inspiración a una historia carente de gracia, sin bases científicas comprobables, efectos especiales chambones, actores desaprovechados como un
John Cusack sin chiste, acartonado y pretendiendo ser un héroe,
Danny Glover como el presidente negro y muy ad hoc con la Obamanía de Estados Unidos (Paralelismo con Impacto Profundo, otra película apocalíptica con el personaje de Morgan Freeman desempeñando el mismo cargo),
Tandy Newton como la hija del presidente que intenta ser la dama joven de una simple subtrama romántica que no da para mucho,
Amanda Peet como una madre de familia que no inspira ningún sentimiento y
Woody Harrelson con un personaje mugriento que se jacta de tener la verdad, ellos y otros más que no valen la pena mencionar, hacen lo que pueden con un guión escrito en un mal viaje de alucinógenos y thinner y personajes mal delineados.
Las profecías mayas y la llegada del sexto sol, que si bien no afirman algo específico, sí vaticinan un cambio, que a lo mejor hasta es bueno pero ¿para qué ser positivo si podemos azotarnos y vivir aterrados pensando en que se nos caerá la casa encima?, esta demostrado que los desastres son muy rentables y para mejor ejemplo este éxito taquillero y sus predecesoras que ya mencionamos.
Por si todavía tienen curiosidad, en 2009, un científico indio (de la India, recordemos que indio es el gentilicio correcto y no hindú -que en realidad tiene que ver con los fieles al hinduismo- como nos enseñaron en nuestras escuelas rurales públicas y vespertinas) descubre que, como consecuencia de los neutrinos provocados por enormes tormentas solares, se va a desestabilizar el núcleo terrestre lo que va a provocar enormes terremotos y tsunamis que pueden acabar con toda la vida en la Tierra en 2012 (ñacañaca).
Estados Unidos a la cabeza, como era de suponerse, da la voz de alarma cataclísmica a los gobiernos mundiales, en específico al G8 que conjunta a los países más industrializados del mundo (Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Japón, Canadá y Rusia) y se preguntarán ¿y México? Pues no, nuestro PIB no da para tanto y solo podemos presumir que a partir del 2005 junto a Brasil, China, Sudáfrica e India pertenece al G8+5 como naciones pujantes (Sic), en fin esto fue un breviario cultural.
La sinergia de estas naciones ‘primermundistas’ crea unas naves que en un principio uno pensaría que tienen como misión el espacio, sin embargo, no son más que copias modernizadas de aquella Arca de Noé (…Auch…) literal, con todo y las parejas de animales, no obstante, ahora los animales son elegidos genéticamente y el pase de entrada a la salvación tiene costo y nada barato, son pocos elegidos, líderes mundiales, jeques árabes, señoronas con bolsos Louis Vuitton y sus mascotas, súper modelos y bueno todos aquellos que cuentan con la fortuna necesaria. A esto le llamo selección natural y la supervivencia del más fuerte o por lo menos el más rico, ¡vaya! ¿Qué diría Darwin si viviera?
De repente el mundo empieza a colapsarse frente a nuestros ojos. Los Ángeles, California, ciudad que ha sido desbaratada en repetidas ocasiones queda fragmentada por la falla de San Andrés, la ciudad del pecado (Las Vegas) cae a pedazos con todo y su réplica de la Torre Eiffel, el Parque Yellowstone y Hawaii convertidos en fuentes de fuego, el derrumbe del Cristo Redentor en Río de Janeiro, Brasil, la caída de la Capilla Sixtina en el Vaticano, el derrumbe de la Casa Blanca en Washington (que hasta el último momento tuvo energía eléctrica), tsunamis y terremotos en distintas ciudades del mundo y ¿por qué no? la inundación del Himalaya con todo y el “ahogamiento” (Sic) del Dalai Lama, la nueva ubicación del polo sur en Wisconsin, Estados Unidos y Sudáfrica como el punto más alto en la Tierra y así aunque usted no lo crea se nos van lentos y tediosos los 162 minutos de esta cinta con secuencias inverosímiles que más que temor provocan risa.
Caben señalar algunas alusiones que se hacen en este film a eventos que ya son parte de conocimiento popular, el accidente del director del Museo de Louvre tratando de desenmascarar la conspiración que evidentemente sugiere al protagonizado por Lady Diana precisamente en el mismo lugar y las semejanzas entre las naves de turismo espacial Virgin y las naves de la salvación, así como del proyecto Arca de Noé en Noruega. ¿Alguien encontró alguna otra alusión?
Quizás la pregunta que plantea esta película es ¿Por qué terminar con una sola nación si podemos acabar con el mundo entero? Y el resultado fue 2012 una suerte de sketch cómico.
Lo bueno:
La expectativa provocada por la película.
El trailer promocional y la edición de las escenas que hacen pensar que es un film interesante. Un espectáculo visual.
Ver la destrucción de lugares que no habían sido destruidos antes
La gente torturada por la naturaleza
Lo menos afortunado:
Los efectos especiales y el detalle de las personas cayendo de edificios y autopistas
El mensajito de sacrificio y salvemos al prójimo
Otra vez un perro que se salva y los niños
Lo malo:
Decir que los mayas predijeron el Apocalipsis, ¡acaso no sabemos que es parte de los cuentitos judeocristianos con los que crecimos todos!
La duración de la película
Desaprovechar a actores como John Cusack, Dany Glover y Woody Harrelson